Comando Etiliko en Liverpool

Para hacer la lectura un poco mas entretenida...os dejamos unas fotos y un video!

Quique es un tio singular, incapaz de salir de su burbuja salvo causas extremas, y es una de las cosas que lo hace grande. El señor nos ha abandonado una temporadita y se ha ido de “orgasmus” a Liverpool, y que mejor excusa que ésta para escaparnos allí.
Bendito Ryanair que nos dejó el vuelo tirado de precio, ¡y bendito quique que nos daba techo para dormir! No había que pensarlo mas, la fecha elegida el 16 de Noviembre, y la expedición Oskar, Pipo y servidor.
Las expectativas, si saliá todo bien, eran inmejorables, y la verdad esque ha superado lo que nos imaginabamos, no fue grande, fue muy grande!
Llegamos a Liverpool sobre las diez de la mañana y allí nos esperaba Quique, con sus dudas sobre que bus pillar para ir al centro, “City Center” para ellos, “Tio Visente” pa’nosotros, la primera en la frente…
Llegamos a la residencia donde habita estos meses Quique, dejamos maletas, y de cabeza al LIDL, que nos salvó la vida en mas de una ocasión. De ahí que la ciudad pasara a llamarse LIDLPOOL. Primeros contactos en inglés con la cajera de turno, y efectivamente, y tal como esperabamos…no entendimos nada. Pero bueno, tiempo al tiempo. Comida y birra por un tubo para, en principio, todo el fin de semana. Pero sería el frio que nos esperaba en Lidlpool, o el ambiente…pero el birrismo se apoderó de nuestras personas (esos ochorizo, presentes en lidlpool tol viaje, claro que si) y hicimos cortos de cerveza, el dia siguiente habria que comprar algo mas. Se hizo la hora de comer, dejamos el bendito liquido en botella por unos instantes, y llenamos nuestras panzas de material sólido, que falta nos hacia! Después de comer partimos hacia uno de los momentos mas esperados de todo el viaje, visita a Anfield, pero ui! Que pronto hemos llegado…dimos una vuelta de reconocimiento, y efectivamente, no reconocimos a nadie, pero si encontramos un bar de puuta madre que tenia pinta de acogernos y todo, asi esque pa dentro. Otra birra pa hacer tiempo, y ahora si, visita a Anfield, estadio histórico. El guia parecia majo y todo, debió de contar algunos chistes graciosos, pero aquí servidor (y doy fe que alguien mas…) solo entendió palabras sueltas rollo…”Carlos Puyol, Sissoko, Manchester o Rafa Benitez”. Estaba claro que aprender inglés, lo que es aprender en sí, no ibamos a aprender, pero nos esforzamos eh? Al menos poniamos cara de atención y de entender a la perfeccion todo lo que decia el guia.
La visita muy chula, Anfield es como mínimo mágico, y sus alrededores sorprendentes. Nos queda la espinita de ver un partido ahí dentro, pero le queda poca vida al estadio, a ver si nos da un golpecito de suerte…
Después de Anfield, teniamos que volver al “Tio Visente”, pero para variar, la liamos y nos equivocamos de Bus.
-Quique nano, pregunta al conductor si esto va al tio visente.
-Voy! (Quique se acerca al conductor, y le habla en inglés, pero como no tengo ni zorra de lo que dijo en inglés, os dejo mas o menos lo que le debió preguntar). ¿Este bus va para el centro?
Conductor: Go Back!
Quique( Indignado, vuelve hacia los asientos traseros del autobús diciendo que el conductor lo ha echado hacia atrás, que conductor mas antipático, pero no se rinde y pregunta a una señora… ¿Perdone, para ir al centro? A lo que le responde la señora…Go Back! Ah, coño! Querrá decir…”al volver” o algo así, efectivamente, ese bus, al volver, pasaba por el centro, al final el conductor resultó simpático y todo! Todo perfecto. Llegamos al centro por fin, mas birrismo y de cabeza a The Cavern, conocida ¿mundialmente? por albergar el primer concierto de los Beattles, lugar donde esperemos que durante mucho tiempo, dure alguna que otra pegatina del comando etílico, ya que dejamos unos cuantas!
Otra pinta, y a cenar. Después del intento de abandono a Oskar (aupa Bilbao coño!) por segunda vez, llegamos a la residencia de nuevo, donde la estufa llevaba todo el dia haciendo sus labores, y el congelador la suya, rebentar dos botellas de birra que habiamos dejado olvidadas en su interior…Mierda! Sacrilegio!
La cena que en principio iba a ser un “guisao” acabó conviertiendose en huevos fritos y patatas fritas, pero oye, pa lujos los pijos! Que nosotros veniamos con ryanair, coñe…
Después de la cena, y asimilar que ibamos a pillar un catarro de cojones (quique lo lleva dos meses, justo toda su estancia en lidlpool ) El Whisky con cola se apoderó de ciertas personas cuyo nombre no quiero acordarme, después de golpetazos de cabezas contra pared, cubatas al suelo y demás, decidimos bajar al 1º piso, donde supuestamente, hay Anarquia. Los colegas de Quique muy majos, muchisimo! En el 1º piso pasaba lo mismo que en el 4º, golpetazos de altavoces contra la pared, desparrame de cubatas por el suelo, pero mas a lo bestia. Es ahí donde descubrimos un pequeño juego que seguro, nos va a alegrar muchas noches etílicas. Roxanne. Roxanne, es una canción de The Police, y en la canción, la palabra Roxanne suena muchisimas veces. Por cada vez que suena, hay que pegar trago, si te equivocas, te bebes el vaso entero.
De ahí, piramos a una fiesta griega, en otra residencia. Algunos nos imaginabamos a españoles borrachos gritando por la residencia Jroña que jroña! Pero no tuvimos el placer de ver esa imagen que seguro se nos habria quedado grabada en nuestra…poca memoria.
Nos fuimos a dormir en tandas, primero Pipo y un servidor, en la habitación habia una cama, y dos colchones. Nos echamos a dormir, y dos horas después aparecieron Oskar y Quique en su linea, borrachos. Se echaron a dormir…y atentos, aquí sin duda, la anécdota del viaje:
La voz de quique de madrugada, nos despierta.
Quique: -Pipo! Quien es este que hay a mi lado?
Jxm: -Soy yo nano…
Quique: No, no. Tú no! Quien es este? (dando porrazos al colxon de pipo) Pipo, quien es este?
Pipo: -Quique nano, duerme…
(Quique ya indignado enciende la luz) el resto decidimos levantar cabeza y efectivamente, habia alguien durmiendo con Quique, que no era oskar ni ningun conocido ni nadie con el que pasaramos la noche. Tenía poco pelo y estaba dormido con toda la ropa de fiesta y en una posición muy rara, la cabeza contra la pared, el cuerpo en el suelo, el cuello doblado…un espectáculo. Quique decide tomar cartas en el asunto, no es muy normal que un desconocido duerma con él, a su lado…y no lo conozca! (Mientras Pipo y yo flipamos…) Quique con su descojone monumental, nos dice que lo va a despertar, no sin antes ponerse pijama , porque en calzones su credibilidad podia quedarse a cero. Se los pone y ahí va! Lo despierta!
Quique: Sorry, sorry…(nada, sigue durmiendo)…Sorry! Who are yo?
Ahora si, abre los ojos, se levanta, y se va al baño. (Seguimos flipando, que? Le preparamos el desayuno? jaja). Vuelve a la habitación pero Quique está en su puerta a modo de segurata. Os copio la conversación en español que tuvieron.
Quique: -Que haces en mi piso?
Inglés: -Este es mi piso
Quique: -No, éste es mi piso, mira el numero, es el 415.
Inglés: -No, éste es el 215, mi piso.
Al final, mientras todos seguiamos incredulos, y entre balbuceos, el inglés se debió de dar cuenta de que esa no era su habitación y que nosotros no eramos sus compañeros de piso. ¿Conclusiones? Quique mientras dormia pelotazo, notó como alguien se le tiró encima, pero pensó que era Oskar. Alguien se debió de dejar la puerta abierta para que el inglés, con todo el morón, entrara con toda la tranquilidad del mundo al piso, justo su habitación fuera la del fondo (igual que la de quique) y al entrar, debió tropezarse con el primer colxon que habia en la habitación, donde dormia quique, se cayó encima de él y se quedó sopa en la postura en la que quedó después de caer. Bestial, tremendamente bestial. Imaginaos las coñas el dia siguiente con Quique después de “ligar con un calvo”, que grande es…

El dia siguiente fue algo mas tranqui, pero con la misma birra en cuerpo que el dia anterior, visita por la mañana a la catedral, a un cementerio de película, un parque que parecia el decorado perfecto de una peli. Después de, como no, casi perdernos, tomamos rumbo a Albert Dock, una especie de embarcaquero en el rio, cerquita del centro de la ciudad. Comimos y la tarde entre risas, cerveza y cacahuetes nos pasó volando. La noche de tranqui otra vez para la mitad de la expedición, la otra pilló el vuelo con una hora de sueño y en un sofá (ole tus huevos, oskar!). Despedidas con un…”hasta pronto”, en ná tenemos a quique tres semanitas por aquí.
Un puto placer otra vez mas viajar rodeao de tan buena gente, sin mas historia que beber cerveza, comer cacahuetes y si es posible, conocer gente y lugares nuevos. Misión cumplida!

Jaio.Musika.Hil