Entrevista a Kadukados (Punk-rock Albacete)
¿Cómo y cuándo nace el
grupo?
Fran:
Kadukados nace en la primavera del 2006, una tarde que Dizz,
Fabián y Álvaro, el anterior bajista del grupo,
se aburrían en la biblioteca y decidieron acercarse
al local de ensayo del grupo en el que por aquella época
tocaba Dizz. Me llamaron y me preguntaron si conocía
alguien que tocara la guitarra y que fuera capaz de hacer
solos, entonces yo pensé en Cañadas que vino
un día a probar y se quedó. A partir de ahí
y conmigo como vocalista, comenzamos a sacar versiones de
otros grupos e incluso nuestros propios temas. El 22 de septiembre
de 2006 dimos nuestro primer concierto en la sala La Competenssia
de Albacete en el que creo recordar que tocamos 6 o 7 canciones.
¿Por
qué decidís bautizarlo así?
Fabián:
Una tarde, estábamos Fran y yo bromeando y tras una
sucesión de nombres un poco absurdos, el que menos
nos disgustó fue Kadukados. Y todo viene porque ya
éramos un poco mayorcitos para empezar en esto de la
música, ya que aunque todos rondábamos los 20,
normalmente se empieza a tocar siendo más joven, con
15 o 16 años. De eso viene el nombre, de que como ya
éramos demasiado mayores para empezar, se podría
decir que estábamos caducados…
¿Quién
forma Kadukados?
Dizz:
Kadukados actualmente somos Fabián a la batería,
Dizz a la guitarra rítmica y los coros, Cañadas
como guitarra solista y coros, Sergio al bajo y Fran como
vocalista.
El único miembro del grupo que ha cambiado desde el
inicio ha sido Sergio, ya que anteriormente teníamos
otro bajista, pero tras varios problemas con él decidimos
que lo mejor era buscar a otra persona.
¿Cómo
os introducís cada uno de vosotros en esto de la música?
Sergio:
Yo
tocaba el bajo desde hacía algún tiempo pero
realmente me metí más en esto cuando me llamaron
para tocar con ellos.
Cañadas: Todo empezó
un verano, con 16 años, en el que junto a un amigo
llamado Javier decidí montar un grupo de folk-metal.
Y como él tenía un bajo tomé la decisión
de comprarme una guitarra. La verdad es que todo fue por emular
a los Iron Maiden.
Fran: Yo realmente no empecé.
No sabía tocar ningún instrumento y sigo sin
saber hacerlo. Pero me llamaron un día para venir a
verlos y comencé a hacer el tonto con el micro y al
final, me quedé como cantante.
Fabián: Comencé
gracias a las lecciones de Black Juan (batería de PeterFunk)
que tenía una batería en su casa y como yo pasaba
mucho tiempo allí y con algo de paciencia empecé
a aprender lo más básico. A partir de ahí
comencé a venir con Dizz al local de ensayo y de manera
autodidacta y poco a poco fui mejorando.
Dizz: Pues yo empecé con
unos 15 años porque una novia que tenía por
entonces me convenció a apuntarme a clases de guitarra
clásica. Pero llegó un momento en que decidí
pasarme a la eléctrica y aquí seguimos.
¿Cuáles son vuestras principales
influencias musicales?
Sergio:
Gérmenes,
Transfer, La taberna de Moe, Andrés Calamaro, Inflames…
Cañadas: Mis influencias
van desde el rock más suave como puede ser La Fuga
hasta el heavy metal más extremo, como por ejemplo
Dimmu Borgir. Pero sobre todo el heavy metal clásico
y el punk-rock.
Fran: Mis influencias musicales
abarcan muchísimos estilos. Rock, hard-rock, punk-rock,
heavy metal, emo… Grupos muy variados pero todos dentro
del mundo del rock.
Fabián: Rock y metal internacional,
System of a Down, Rammstein... Sin olvidar la escena nacional
(Lendakaris muertos) ni los vinilos de Luís Cobos e
incluso ¡las cintas de Parchís! Que es algo que
nos ha marcado a todos.
Dizz: La verdad es que desde
el principio yo era el más punki, el más “costrilla”
por decirlo así. Aunque siempre he escuchado un poco
de todo. Mis principales influencias son el rock’n roll
estatal, todo el punk-rock que se hace en España.
¿Cómo
describiríais vuestro estilo musical?
Sergio:
¿De verdad lo tengo que describir? No existen palabras
para describir esto… (Risas)
Cañadas: Punk-rock clásico.
Directo, sin ataduras. Como lo que pueden hacer Transfer o
Barricada…
¿Quién
compone vuestros temas?
Fran:
Básicamente compone Cañadas y a veces Sergio.
Aunque luego en el local entre todos los vamos mejorando,
cambiando cosas, a veces lo cambiamos todo… Así
nacen nuestras canciones, que son como nuestras hijas.
Fabián: Sí, hay
que quererlas a todas por igual, como a los hijos. Aunque
unas te salgan más guapas y otras más feas…
pero las queremos igual a todas.
¿Cómo
os decantáis por una determinada versión?
Fabián:
Pues la verdad es que elegimos temas de grupos que nosotros
escuchamos normalmente, pero también pensamos en que
puede gustarle a la gente. Tocamos canciones de Transfer,
Konsumo Respeto, Mala Reputación, Barricada…
Dizz: También hay que
tener en cuenta que nosotros nunca vamos a coger un tema conocido,
es decir una canción que versionen todos los grupos
como “Carne pa’ la picadora” de La Polla
Record o “Korsacov” de Boikot…
¿Tenéis
algún nuevo proyecto entre manos?
Dizz:
Ahora mismo el único que tiene un proyecto independiente
es Cañadas que toca en un grupo de heavy metal.
¿Cómo
recordáis vuestro primer concierto?
Sergio:
La verdad es que en su primer concierto yo estaba viéndoles,
porque todavía tocaban con el anterior bajista. Les
noté muy nerviosos. A Fran le temblaban las manos cuando
cogía el micrófono…
Cañadas: Muchos nervios.
Pero la verdad es que fue muy especial, había bastante
gente, amigos, familiares… Más de 100 personas.
Una experiencia muy bonita.
Fabián: Yo tengo la fortuna
de no padecer el miedo escénico que pueden tener el
guitarrista o el cantante, porque estoy en la parte de atrás,
donde además es más difícil que me lleguen
los botellazos (risas). Estaba algo más tranquilo que
ellos, pero de todas formas sales al escenario con unos nervios
tremendos, aunque una vez que empiezas a tocar te vas relajando
y te dejas llevar. Algo muy bonito.
Dizz: Fue todo un desastre, un
equipo de voces que no sonaba, unos amplificadores que no
conocíamos, con prisas… Pero fue una sensación
increíble, una experiencia nueva. Lo pasamos genial.
Ahora, llevamos 3 meses sin tocar y estamos deseando volver
a subirnos a un escenario.
Fran: Fui muy emotivo y muy especial.
Guardamos un recuerdo increíble de ese día.
Fue una experiencia única. Y sí, fue un absoluto
desastre. Yo estaba súper nervioso, me temblaban las
manos. Empezamos el concierto y todo salió mal…
porque sobre el escenario no escuchábamos nada y creíamos
que había salido bien, pero abajo se escuchaba fatal.
A Cañadas se le desafinó la guitarra en el solo
de la versión de Transfer… Un caos.
Hablarnos
de vuestros próximos conciertos.
Dizz:
Tras haber estado parados desde julio, ahora tenemos ya varias
fechas cerradas. El día 30 de noviembre tocaremos en
Valencia junto al grupo Stoke. El 12 de enero nos vamos a
Murcia a tocar junto a Discordia, Benito Kamelas y Dirección
Prohibida. El 19 de enero viajamos hasta Vallekas (Madrid)
y compartiremos escenario con Delito y ½, con los que
repetiremos en Albacete, en la sala La Competenssia el 2 de
febrero en nuestra visita obligada de cada cierto tiempo a
esa sala. Luego hay fechas por confirmar y algún que
otro festival para el próximo verano.



¿La
mejor experiencia sobre un escenario?
Dizz:
La
mejor experiencia que se puede tener sobre un escenario es
ver a alguien abajo disfrutando con tu música, cantando,
bailando…
Fabián: Sobre todo cuando
sales fuera de Albacete que ya no tienes el apoyo de tu gente,
donde vas a tener un público al que no le importa criticarte
o simplemente si no les gusta marcharse. En Alcázar
de San Juan cuando vimos a la gente disfrutando, que les gustaban
tus canciones y que al terminar nos felicitaban. Fue una sensación
muy bonita.
Cañadas: Yo opino igual
que ellos, lo mejor es ver que la gente disfruta con lo que
haces.
¿Y la peor?
Sergio:
El
RockFest en Toledo este verano. Pensaba que se me iba a caer
la piel a tiras. Hacía demasiado calor y tocamos a
medio día a las 15:00h. Y encima con esos horarios
no había casi nadie, solo unas 15 personas, todos amigos.
Creo que vi pasar una planta rodadora de esas que salen en
las películas del oeste… (Risas).
Dizz: La verdad es que en este
mundo te llevas muchas desilusiones porque trabajas mucho
y a veces no lo ves recompensado, pero la verdad es que creo
que no hemos tenido “un peor concierto”, la cosa
nos va bien y vamos tirando para adelante.
Fabián: El concierto de
Toledo fue muy duro, había 44º. Se hizo muy difícil
tocar porque incluso el agua te quemaba. Otra vez que recuerdo
ver al grupo pasarlo mal fue en el festival benéfico
Operación Bocata aquí en Albacete. Hubo un momento
en el que todos nos mirábamos, mientras tocábamos
una versión y ninguno sabíamos dónde
estábamos. Fue un momento en el que me dieron ganas
de coger las baquetas y marcharme de allí, pero había
que seguir tocando.
Fran: La peor experiencia que
recuerdo es en Operación Bocata. Fue un desastre y
yo reconozco mi parte de culpa… aunque el técnico
de sonido influyó bastante también. Realmente
nos dieron ganas de dejarlo todo como estaba y echar a correr.
¿Con
quién os gustaría compartir cartel?
Fabián:
Yo con mirar a Cañadas a los ojos ya sé que
a él le gustaría tocar con Avenged Sevenfold.
De la escena nacional a mí personalmente me gustaría
mucho tocar con La Pulquería, Manolo Kabezabolo, Barricada,
Hamlet, Habeas Corpus…
Dizz: Yo no me voy a grupos tan
grandes. Me gustaría tocar con grupos más cercanos
con los que sabes que habrá buen rollo, como Malos
Vicios, Mala Reputación, Transfer…
Sergio: Con Albertucho.
Cañadas: Yo ya he cumplido
uno de mis sueños que era tocar con Konsumo Respeto,
pero me encantaría tocar con El Último Ke Zierre,
Barricada, Poncho K, Albertucho y sobre todo con Malos Vicios.
Fran: Me gustaría tocar
especialmente con mis tres grupos favoritos Transfer, Malos
Vicios y Mala Reputación. Aunque algo que me haría
especial ilusión sería tocar con los padres
del rock’n roll en este país: Barricada y Los
Suaves. También con Marea.
¿Qué
le supone a un grupo como vosotros que está dando sus
primeros pasos en el mundo del rock’n roll el hecho
de salir de su ciudad para dar un concierto?
Fabián:
Gastos, sobre todo eso porque lógicamente si cobras
algo te llega para cubrir el desplazamiento. Tu familia siempre
preocupada…
Dizz: Otra cosa es la incertidumbre
que tienes cuando sales a tocar fuera, porque cuando tocas
en casa tienes la seguridad de que siempre vas a tener a gente
conocida arropándote, pero cuando sales fuera siempre
tienes la duda y el riesgo de ver como sale. Aunque bueno,
las veces que hemos salido hemos tenido la suerte de que hubiera
alguien con quien compartir la ilusión que tenemos
nosotros. Además, los padres de Cañadas siempre
están en los conciertos.
¿Cuáles son vuestras metas
a corto plazo?
Cañadas:
Tocar mucho y conseguir dinero para poder grabar algo, porque
un vez que tienes una maqueta o un disco es cuando empiezas
a tocar mucho más. Es un círculo vicioso, en
cuanto tienes una grabación sales mucho más.
Fabián: Sobre todo que
entre nosotros siga habiendo buen rollo. Que no existan conflictos
ni tensiones entre el grupo.
Dizz: Algo muy importante es
cuando la gente te dice que les gusta tu música. Que
nos hagan las críticas constructivas que quieran pero
que sigan interesándose por nuestras canciones.
¿Cómo
veis el panorama musical en Albacete? ¿Creéis
que falta rock?
Dizz:
En Albacete no falta rock’n roll. Lo que falta es compañerismo
entre grupos. Está la asociación A.M.I.G.A.
que ayuda a los grupos de Molusco producciones ya los demás
nada. Lo que falta es eso, compañerismo, una asociación
que nos ayude a todos. Que no haya otro grupo que compita
contigo por ponerte la zancadilla para que no avances.
Fabián: En Albacete habrá
unos 80 grupos. Lo que falta es más promoción,
porque cuando hay algún concierto o algún festival
siempre ves a los mismos 10 o 15 grupos.
¿Qué opináis de
la distribución libre de música por Internet?
Fran:
Me parece correcto, porque al menos para nosotros es una forma
de promoción. Porque la gente no va a comprar tu maqueta,
pero si la cuelgas en Internet y es gratis la puede descargar
y conocerte y el día que haya un concierto esa persona
irá a verte, se gastará los 3€ que cueste
la entrada que sin embargo si tu música no fuera distribuida
por Internet no se habría gastado para verte tocar.
María
Valía Belinchón