Villarrobledo, Albacete. Primavera de 1996.
24 de Abril, 2008Por las calles de la tranquila localidad albaceteña empiezan a aparecer crestas, melenas y chupas de cuero. No alcanzo a imaginar la reacción de los habitantes del lugar, que hoy, 12 años después y con otras tantas ediciones de Viña Rock grabadas a golpes de rock and roll en su historia, ya no se sorprenden ante nada y reciben a los peculiares visitantes de esos días con los brazos abiertos.
Durante 12 ediciones del festival Arte-Nativo Viña Rock no han sido pocas las leyendas del rock and roll que han pasado por sus escenarios. Desde los extintos Platero y tú o La Polla Record hasta las bandas más laureadas del país en estos momentos como Barricada, Extremoduro, Rosendo o Los Suaves. Incluso la organización se ha jugado el tipo en diversas ocasiones apoyando a grupos como Soziedad Alkoholika, injustamente señalados por una parte de la opinión pública demasiado moralista y por los medios de comunicación.
El pasado año 2007, fue uno de los más duros para el festival. Las relaciones entre Villarrobledo y la promotora de conciertos Matarile se rompieron definitivamente y la empresa organizadora decidió llevarse el festival a Benicassim; pero Villarrobledo no se dio por vencido, nadie arrancaría el Viña Rock de su lugar de nacimiento. Con esfuerzo e ilusión sacaron adelante el Villarockbledo que ofreció, bajo la lluvia, actuaciones de grandes grupos como Porretas, Mojinos Escozíos, Inconscientes o Def Con Dos por el irrisorio precio de 5€.
Este año, los días 1, 2 y 3 de mayo, en la XIII edición del festival Arte-Nativo más famoso y concurrido del país, se darán cita miles de personas para disfrutar de la variedad de grupos que nos ofrece el cartel de Viña Rock. Entre ellos, La Fuga, Amparanoia, Los Suaves, 7 notas 7 colores, Reincidentes, Marea, Molotov, Koma, Rosendo y un largo etcétera entre el que podemos encontrar a dos grupos albaceteños; Surfface, presentando su primer disco, y a Littlel Nick. Ambos actuarán el viernes en el escenario QVIXOTE. Esperemos que este año, el tiempo si acompañe.
Lo que comenzó siendo un día de conciertos para los amantes del rock and roll, con el paso de los años se ha convertido en un punto de encuentro. Una cita obligada para todo rockero que se precie en este país. Viña Rock ya no es sólo música. Es cultura, es la fecha que muchos tienen marcada en su calendario cada comienzo de año. Cuando entras dentro del mundo de un festival como éste, acaba por importar poco cuáles sean los grupos que el cartel de esa edición anuncie. Al Viña se va por la fiesta, el ambiente y los amigos. Las inclemencias meteorológicas acaban siendo un chiste en lugar de un problema. La falta de sueño, de una alimentación o higiene adecuadas durante tres días puede suponer un inconveniente que siempre acaba siendo subsanado de una u otra forma. Las preocupaciones desaparecen y te centras solamente en disfrutar.
Alguien que nunca haya asistido a una edición del Viña Rock, no es capaz de juzgar la dimensión de un acontecimiento así. Una persona asidua a festivales de estas características como yo, puede decir que pocas veces se ha emocionado tanto en un concierto como en el que el grupo Reincidentes dio en el Viña Rock de 2006 ante más de 65.000 personas.
Al fin y al cabo, el rock and roll no sólo es música. Es una forma de sentir, de pensar y de vivir. Y Viña Rock es uno de los mayores exponentes de ello.
